Con boleto de 177 mil, alcalde de Yurécuaro olvida la “austeridad republicana” en el México vs Ecuador
El encuentro, disputado este martes 30 de junio, fue catalogado como el más caro de toda la ronda.
Yurécuaro, Michoacán.- Mientras la 4T predica “austeridad republicana” como bandera, Moisés Navarro Arellano, presidente municipal de Yurécuaro y coordinador de alcaldes de Morena en Michoacán, asistió al partido de México contra Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México, con un boleto cuyo costo oscila en los 177 mil pesos.
El encuentro, disputado este martes 30 de junio, fue catalogado como el más caro de toda la ronda. Datos de la plataforma Ticketdata reportaron un costo promedio de 60 mil pesos por entrada, con localidades VIP en reventa que escalaron hasta $194,786 pesos. El asiento más “accesible” rondó los $77,810 pesos.
Pero cifra que pagó el alcalde morenista, supera por mucho el salario mínimo mensual de un trabajador mexicano y equivale al 104% del presupuesto anual 2025 asignado a Yurécuaro, cuyo municipio maneja un presupuesto total de $
169.3 millones de pesos.
EL CONTRASTE CON EL DISCURSO
La “austeridad republicana” impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador se definió como “gobernar con el ejemplo”, evitando lujos y dispendios con cargo al erario o con recursos que contrasten con la realidad de la mayoría.
La asistencia del alcalde a un evento convertido en “artículo de ultralujo exclusivo para las élites” abre la interrogante: ¿de dónde salieron los 177 mil pesos?
Navarro no solo gobierna Yurécuaro. Como coordinador de alcaldes de Morena en Michoacán, su figura tiene peso político estatal.
El mensaje que envía a la base morenista y a los ciudadanos de uno de los municipios del Bajío michoacano, donde el gobierno estatal construye canchas con Fortapaz para “prevenir el delito”, es incómodo: el futbol es para quien lo pueda pagar.
LA OPACIDAD
Hasta ahora el ayuntamiento de Yurécuaro no ha emitido postura sobre el gasto. La Ley de Transparencia obliga a los servidores públicos a rendir cuentas sobre su patrimonio y gastos que generen conflicto de interés. Si el boleto fue pagado con recursos propios, el cuestionamiento es ético y político: ¿un alcalde de un municipio con carencias debe exhibir ese nivel de gasto en entretenimiento? Si hubo recursos públicos o de terceros, el tema es legal.
Mientras el Estadio Ciudad de México registró un lleno total para ver al Tri, en Yurécuaro siguen pendientes obras de agua, drenaje y seguridad que los ciudadanos plantearon al gobernador en audiencia pública en febrero de 2025.
La “fiesta popular” del futbol terminó siendo, como advirtió Juan Villoro: un reflejo de la gentrificación del tablón. Y en esa butaca de 177 mil pesos, la austeridad republicana se quedó fuera de la jugada.