La K'uincjekua en su quinta edición
Identidad y orgullo cobran vida en las Yácatas de Tzintzuntzan, el corazón arqueológico del estado.
Tzintzuntzan, Mich.- Las fiestas patronales de los pueblos originarios de Michoacán cobraron vida en la quinta edición de la K’uínchekua, inaugurada en su quinta edición, en las Yácatas del Pueblo Mágico de Tzintzuntzan: el corazón arqueológico del estado.

En la primera de cuatro funciones, y bajo la dirección artística de Andrés Campos Salceda, 350 portadoras y portadores de cultura de comunidades originarias compartieron la belleza de sus danzas, música, rituales, sincretismo y cosmovisión, ante cientos de personas que honraron la riqueza cultural y la permanencia de las tradiciones que hacen único al estado.

Fueron representadas en las danzas del paloteo de la comunidad de Puruándiro, de moros y moras de Santa Fe de la Laguna y Zacán, de los viejitos de Jarácuaro, de los Tlahualiles de Sahuayo y de los negritos de Tingambato, por mencionar algunas, donde las bandas musicales fueron también protagonistas.

Durante la presentación, se entregaron reconocimiento a los danzantes María Ramírez León, de la comunidad de Santiago Conguripo; a Celestino Benítez Espinoza, de Cutzio; a Telésforo Pablo Silvestre, de Cucuchucho; y a Jorge Cira Ramos, de Ucazanaztacua.

En la inauguración se contó con la presencias de Josefina Rodríguez Zamora, Secretaria de Turismo Federal; de Alfredo Ramírez Bedolla, Gobernador del Estado, además del director artístico de la K’uínchekua, Andrés Campos Salceda y servidores de Gobierno del Estado.
